La Amazonía Peruana es sin duda una de las más ricas en todas las formas de flora y fauna en el mundo. Desafortunadamente, esa biodiversidad está siendo destruida rápidamente.
La deforestación en la Amazonía se calcula en más de 100 mil hectáreas por año y esto se debe en gran medida a la tradicional “agricultura migratoria” en la zona que ha coadyuvado a la ocupación de territorios “frágiles” con los consabidos costos para el Estado en términos de una ocupación territorial atomizada, arbitraria y desordenada que depreda los recursos naturales y no asegura, en modo alguno, el progreso económico y una mejora en calidad de vida de las familias.
Esta “agricultura migratoria” se ve fortalecida por el cultivo de coca cuya conducción depende de la práctica destructiva de "la tala y quema" de árboles. Los bosques son quemados, la coca es sembrada y cuando los campos se agotan de nutrientes (i.e suelos degradados), se talan nuevos bosques repitiéndose en ciclo indefinidamente.
Ante esta situación, el Programa para el Desarrollo de la Amazonía-PROAMAZONIA del Ministerio de Agricultura (MINAG), en el marco del convenio de cooperación con DEVIDA para apoyar las acciones del Programa Nacional de Desarrollo Alternativo, ha considerado necesario formular el presente estudio con la finalidad de recuperar y manejar los suelos degradados a través de una estrategia simple y efectiva en un periodo de 3 años, para sistemas de cultivos de corto y mediano plazo; y, 5 años para sistemas de cultivos permanentes, demostrando así, diversas alternativas productivas a la producción de hoja de coca.
La conducción de esta propuesta estuvo a cargo del connotado especialista, Dr. Dale Bandy; quien tuvo como colaborador al Ing. Luis Arévalo del Centro Internacional de Investigación en Agroforestería (ICRAF)